No atiendes una planta. Atiendes diez, y cada una cuenta distinto.
Tu negocio no está en un solo comedor. Cada empresa tiene su almacén, su turno y su forma de pedir. Y cada mañana el área de Recursos Humanos te pasa un estimado de cuántos van a comer, horas antes del servicio. La regla no escrita es simple: puede sobrar, pero no puede faltar.
El problema es que hoy solo sabes si sobró o faltó cuando ya pasó.
Diez archivos separados, o un solo tablero
Un sistema pensado para un comedor sirve para un comedor. Tu operación es otra cosa.
Una sola cifra, aceptada por las dos partes
- Estimado del cliente — Recursos Humanos carga en la mañana cuántos van a comer.
- Registro por persona y turno — con huella, rostro o fotocheck.
- Alerta de faltante — cuando el servido se acerca al estimado, avisa.
- Sobrante medido — cuánto se preparó de más y cuánto costó.
- Varias sedes en un tablero — todas tus empresas, un solo lugar.
- Almacén por sede — cada planta con su propio stock e insumos.
- Subsidio y descuento por planilla — cuánto paga la empresa y cuánto el trabajador.
- Cierre que nadie discute — el consolidado que sustenta tu factura.
Tu cliente también gana: entra y ve sus propias cifras sin pedírtelas por correo.
Lo que nos preguntan
¿Sirve si atiendo varias empresas a la vez?
Para eso está pensado. Cada empresa tiene su propio comedor, su almacén y su forma de pedir, y todas se ven en un solo tablero.
¿Cómo se registra la ración?
Con huella, reconocimiento facial o fotocheck, según lo que convenga en cada planta. La ración queda con turno, persona y menú.
¿Y si la empresa cambia el estimado a última hora?
Recursos Humanos lo carga y el sistema recalcula. Si el servido se acerca al estimado durante el servicio, avisa.
¿Mi cliente puede ver sus cifras?
Sí. Cada empresa entra y ve solo su propio consumo, sin que tú tengas que mandarle un Excel cada mes.
¿En cuántas empresas eres concesionaria?
Cuéntanos cómo recibes el estimado y cómo cuentas las raciones hoy. Con eso armamos la maqueta de tu tablero.